Espinas que nacen y crecen
Que penetran y duelen en el alma ajena...
Espinas de odios lejanos,
De gritos cercanos.
Espinas que ríen y lloran
Que atraviesan y suplican en amores ajenos,
Espinas de noches austeras
De estaciones pasajeras.
Espinas en cada paso
En aldeas y en cada ocaso
Espinas en rincones, en caminos...
En corazones latentes
En corazones hirientes
En corazones hirientes
En vidas ausentes
© 2015 Marcos Maidana

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