La tarde
se me queda en suspenso,
como cuando estás por decir algo.
No pasa nada, pero pasa todo,
y el cuerpo lo entiende
antes que yo.
Camino
con cuidado, no por miedo,
sino porque sé lo que está en juego.
Hay silencios que no son vacíos:
son tensión
sosteniéndose firme.
No te pienso lejos,
eso es mentira, te pienso demasiado cerca a veces.
Tan cerca que prefiero no moverme,
por no romper
lo que todavía late.
No pregunto nada. Vos tampoco.
Y ese acuerdo pesa más que un sí.
Lo que callamos no es falta de ganas,
es saber
que un paso cambia todo.
El tiempo no apura, pero aprieta.
Se siente en la forma de esperar.
No es duda lo que me frena el gesto?
O es cuidar algo
antes de que exista?
(C) 2025 Marcos Maidana
Comentarios
Publicar un comentario